Aprender a manejar la cámara réflex

Una cámara réflex no es la cámara de la que todos disponemos en nuestro teléfono móvil. Su correcto uso que nos permita obtener instantáneas de calidad y profesionales precisa de una formación previa tanto teórica como práctica. De esta forma lograremos no sólo captar fielmente la realidad a través de una imagen, sino también la propia interpretación que nosotros hagamos de dicha realidad.

El paso previo e indispensable para aprender a manejar la cámara réflex es conocer todos y cada uno de los elementos que la integran, tanto lo que son, como para lo que sirven. Hablamos del objetivo, del mecanismo de enfoque, el diafragma, el obturador, el disparador, el mando de velocidades, el visor, el flash, el anillo de enfoque o el espejo réflex entre otros.

Una vez que conocemos los diferentes tipos de cámara réflex y los elementos que la componen, deberemos comenzar a familiarizarnos con nuestra cámara réflex en concreto, aquella de la que ya disponemos y con la que vamos a aprender. Del mismo modo, deberemos conocer los diferentes accesorios existentes en el mercado para nuestra cámara réflex, para qué sirven y cuáles son los más adecuados en cada ocasión.

Para aprender a manejar la cámara réflex también será necesario el aprendizaje de conceptos, técnicas y trucos relativos a la exposición, composición, el enfoque, la perspectiva o el uso de esos accesorios concretos antes citados como un trípode u otros tipos de objetivos.

Para todo ello no basta con la formación teórica. Ésta no será más que la base de nuestro aprendizaje. Para aprender a manejar la cámara réflex deberemos concienciarnos de la necesidad de practicar, practicar y practicar. Aplicar todos esos conocimientos anteriores a la realidad de realizar una fotografía de carácter profesional e ir aprendiendo de nuestros errores y corrigiendo nuestros fallos.