Curso de cámara réflex: la apertura de diafragma

El diafragma es uno de los parámetros más importantes que utilizaremos para aprender a realizar fotografías con nuestra cámara réflex. Básicamente, el diafragma determina la cantidad de luz captada durante el período de tiempo en que permanece abierto el obturador. Al igual que el iris del ojo humano, el diafragma de la cámara réflex se abrirá o se cerrará para permitir una mayor o una menor entrada de luz; esto es lo que denominamos como “apertura del diafragma”.

Esta apertura del diafragma se mide en números f y el paso de uno de esos valores al siguiente se denomina, precisamente, “paso”. La escala de números f más frecuente es: f/1.4, f/2, f/2.8, f/4, f/5.6, f/8, f/11, f/22; pero existen más opciones.

Cada “paso” entre números f duplica o divide entre dos la cantidad de luminosidad, por ejemplo, f/11 tiene el doble de luminosidad que f/22, pero la mitad que f/8. Tranquilo, no nos hemos equivocado, la relación entre escala de números f  y apertura es inversamente proporcional, es decir, cuanto mayor el número f, menor es la apertura y cuanto menor es el número f, mayor es la apertura.

Velocidad y diafragma siempre van unidos de tal forma que, cuando modifiquemos uno, también deberemos modificar el otro, aunque justo en el sentido contrario es decir, si incrementamos la velocidad, deberemos reducir el número f con el fin de captar una mayor cantidad de luz en menos tiempo.

No debemos olvidar además que cada objetivo presenta una apertura máxima de diafragma la cual viene indicada, grabada, en el propio objetivo bajo la fórmula 1:xx donde 1 es la mayor capacidad de insertar luz que posee un objetivo y xx la capacidad máxima de ese objetivo en concreto.