El uso de filtros en las fotos, ¿en el momento o en la edición?

Antes de adentrarnos en saber si es mejor el uso de los filtros durante la sesión de fotos o en la edición… ¿sabes qué tipos de filtros existen?

 

  • Filtros Skylight y UV:  Protege la lente de cristal del objetivo de la suciedad, polvo, arañazos, etc. Por otro lado, filtra la luz ultravioleta y corrigen ligeramente el exceso de color azul en las fotos, pero de manera casi desapercibida.
  • Filtros de efectos: Son filtros que sirven para aportar algún efecto determinado a la foto. Sirven para conseguir efectos que de otro modo tendríamos que aplicar a través de un programa de edición como Photoshop por ejemplo.
  • Filtro Polarizador:  Filtro que cumple dos funciones: elimina los reflejos indeseados de superficies brillantes como el agua, los cristales, etc., y ayuda a obtener colores más intensos y más saturados.
  • Filtro de Densidad Neutral, ND: Es un filtro gris, compuesto de materias químicas que ayudan a reducir la cantidad de luz que entra a la cámara sin perjudicar los colores en absoluto.
  • Filtro de Infrarrojos: Es un filtro que permite la entrada únicamente de la luz infrarroja, lo que produce unas fotografías bastante curiosas. Hay gente muy aficionada a esta disciplina fotográfica.

Si eres fotógrafo profesional, el uso de los filtros sería recomendable en el momento de la sesión, con ellos podemos poner en práctica nuestras habilidades con la cámara obteniendo unas fotografías originales y propias. Evidentemente, si deseamos editar la fotografía posteriormente estamos en nuestro pleno derecho, pero si conseguimos el efecto en la foto solo con el uso del filtro en el momento de la foto… nuestro mérito será pleno.

En caso de que seas principiante o estés aprendiendo fotografía y no sepas muy bien qué lente elegir o qué hacer con ella, puedes probar con el que más se ajuste a tu tipo de foto. Lo importante es que te familiarices con él y realices numerosas pruebas, y como no, realizar la edición pertinente al finalizar el proceso.

Lo importante es obtener el resultado que esperábamos de la fotografía, tanto si elegimos el uso del filtro como objeto físico en el momento de la sesión como si editamos las fotos con filtros digitales en un programa especializado. La práctica hará que con el tiempo nos decantemos por una opción u otra, o quizá, combinemos el uso de las dos dependiendo de la ocasión.