ISO, qué es y cómo podemos utilizarlo en fotografía. Parte II

En el anterior post definíamos qué era la sensibilidad ISO y de dónde provenía. En este post describiremos cuáles son sus usos y cómo podemos sacarle el mejor partido.

La sensibilidad ISO es uno de los 3 factores que definen la exposición de una fotografía. Los otros dos son la apertura del diafragma y la velocidad de obturación. Estos tres forman lo que es conocido como el triángulo de exposición. Y su correcta medición hará que obtengamos las fotografías que buscábamos.

¿Quieres sacarle el máximo partido a la sensibilidad ISO? Lee los siguientes consejos y conviértete en todo un experto en la materia:

  1. Intenta utilizar la sensibilidad ISO mínima posible. Así, mediante una correcta exposición y un ISO al mínimo posible, reducirás el ruido considerablemente.
  2. Antes de disponerte a subir la sensibilidad ISO, intenta ver de qué manera puedes llegar a evitarlo ajustando las otras dos variables que definen a la exposición: la profundidad de campo y la velocidad de obturación.
  3. Mide correctamente la luz presente en una escena. Nunca renuncies a exponer correctamente solo “aumentando la sensibilidad ISO”.
  4. Por más que trabajes para intentar minimizarlo no temas al ruido. En muchas situaciones te será imposible eliminarlo ya sea por la cámara que estés utilizando o por la escasa luz del ambiente.
  5. Siempre podrás intentar reducir el ruido de tus fotografías utilizando algún programa de edición pero obtendrás mucho mejores resultados si trabajas directamente sobre RAW que si lo haces sobre el Jpg.
  6. La mayoría de las cámaras tienen la opción de auto ISO, pero no recomendamos su uso ya que tu cámara nunca tomará mejores decisiones que tú a la hora de elegir la mejor configuración posible y porque las cámaras están configuradas para medir la luz como si todo en la escena fuera gris neutro, por lo que al medir la sensibilidad a utilizar, también lo hará en promedio y en la mayoría de los casos termina por desperdiciar mucho potencial de tu sensor para capturar todos los tonos que es capaz.
  7. La clave para dominar la sensibilidad ISO la tienes en tu mano. Intenta realizar todas las pruebas posibles con tu cámara de modo que conozcas cómo trabaja y procesa el ruido. Una vez hecho esto, estarás en condiciones de conocer cuál es el ISO óptimo con el cual intentarás trabajar en cada una de tus tomas.

¿Te interesa la fotografía o quizá aprender más en un curso presencial de fotografía reflex?