¿Qué es el espacio negativo en fotografía?

La composición de una fotografía puede ser muy variada, y dependiendo de cómo sea ésta, obtendremos un tipo de fotografía determinada.

Los elementos que conforman una imagen juegan un papel decisorio respecto a cómo ve el público la fotografía y nosotros, como fotógrafos, podremos establecer qué elementos rigen nuestro trabajo. Es cuando entra en juego el espacio negativo.

Conocemos como espacio “blanco” o “abierto” de una determinada composición al espacio negativo. Es decir, el espacio negativo es el espacio que queda entre los diferentes elementos de una composición. Y el saber situar estos elementos hará que nuestra fotografía se convierta en una gran fotografía.

Una fotografía compuesta de un par de elementos entre los cuales existe un gran espacio puede resultar sosa o sin sentido. Pero en realidad se ha buscado esa configuración. Grandes fotógrafos, ilustradores y artistas conocen la importancia del espacio negativo y algunos sabes sacar muy buen partido de él.

El observar una fotografía que claramente define un espacio negativo, nos invita a pensar, a reflexionar cuando la vemos. Crear un espacio negativo ayuda a elaborar líneas más dinámicas, dirigir la mirada del espectador hacia el verdadero mensaje de nuestra foto . Y es que la ausencia de contenido no tiene porqué significar ausencia de interés.

¿Es sencillo crear un espacio negativo?

La respuesta es sencilla: sí. Pero para conseguir una buena fotografía con espacio negativo trascendente es importante conocer la técnica y ensayar las veces que sean necesarias. Hay que saber que una fotografía tiene una determinada composición, y esa misma hay que mantenerla en equilibrio. Una de las técnicas para crear espacio negativo en un retrato fotográfico consiste en descentrar hacia uno de los laterales (en las cuatro direcciones, no solo izquierda o derecha) al modelo de nuestra fotografía.

Siguiendo con los retratos, pensemos en otro ejemplo: combinar el uso del espacio negativo con la conocida regla de los tercios (debemos situar nuestro motivo principal en uno de los tercios horizontales o verticales).

Para ello, hemos de combinar alguno de los puntos de interés de la regla de los tercios con un punto de acercamiento al sujeto. Esto debemos tenerlo presente a la hora de recortar la imagen en el procesado.

Aprender fotografía en Madrid, incluso una técnica sencilla, debemos tomar en cuenta muchos aspectos para poder componer una fotografía con un mensaje que se pueda transmitir bien. Con un poco de práctica y visión, podemos conseguir unas fotografías que resalten lo esencial de la foto, haciendo que donde hay menos haya más.